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Nuevo hidrogel de poliacrilamida para la artrosis de rodilla

El hidrogel de poliacrilamida representa una nueva opción para determinados pacientes con artrosis de rodilla, aunque su indicación debe individualizarse

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  • Hidrogel de poliacrilamida
Nuevo hidrogel de poliacrilamida para la artrosis de rodilla
El hidrogel de poliacrilamida representa una nueva opción para determinados pacientes con artrosis de rodilla, aunque su indicación debe individualizarse.

La artrosis de rodilla es una de las causas más frecuentes de dolor, rigidez y dificultad para caminar. En muchos pacientes, el tratamiento comienza con ejercicio, fisioterapia, pérdida de peso cuando es necesaria, analgésicos y distintos tipos de infiltraciones.

Cuando estas medidas dejan de ser suficientes, pero todavía no existe una indicación clara de prótesis o el paciente desea retrasar la cirugía, disponemos de una nueva alternativa: la infiltración intraarticular con hidrogel de poliacrilamida al 2,5 %.

Se trata de un tratamiento diferente al ácido hialurónico, los corticoides o el plasma rico en plaquetas. Su característica principal es que no se reabsorbe, sino que se integra progresivamente en la membrana que recubre el interior de la articulación.

Los estudios publicados hasta el momento muestran que puede reducir el dolor y mejorar la función de la rodilla durante un periodo prolongado en determinados pacientes.

¿Qué es el hidrogel de poliacrilamida?

El hidrogel está formado aproximadamente por:

  • 97,5 % de agua
  • 2,5 % de poliacrilamida reticulada

Es un material biocompatible y no biodegradable.

Esto quiere decir que, a diferencia de otras sustancias que se infiltran en la rodilla y desaparecen progresivamente, el hidrogel permanece integrado en los tejidos de la articulación.

Su finalidad no es regenerar el cartílago ni curar la artrosis.

El objetivo es más sencillo y realista:

Reducir el dolor, disminuir la rigidez y mejorar la función de la rodilla.

¿Cómo funciona esta nueva infiltración para la artrosis?

Después de introducirse en la articulación, el hidrogel se desplaza progresivamente hacia la membrana sinovial, que es el tejido que recubre internamente la rodilla.

Los estudios experimentales muestran que el gel se integra en este tejido y puede modificar algunas de sus propiedades mecánicas.

En la artrosis, la membrana sinovial puede inflamarse y hacerse más rígida. Al integrarse en ella, el hidrogel puede conseguir que el tejido sea más elástico y capaz de absorber mejor las fuerzas que se producen al caminar o cargar peso.

Esta modificación puede disminuir algunos de los estímulos mecánicos que participan en la aparición del dolor.

Además, se han observado cambios en determinadas señales inflamatorias de la articulación.

No debemos confundirlo, sin embargo, con un corticoide.

No es un antiinflamatorio convencional, sino un material que parece modificar el entorno mecánico y biológico de la membrana sinovial.

Sinovitis rodilla para Arthrosamid Gel
Membrana sinovial y artrosis de rodilla.

¿Regenera el cartílago de la rodilla?

No.

Actualmente no existe evidencia científica que demuestre que el hidrogel de poliacrilamida regenere el cartílago perdido.

Por tanto, no debe considerarse una terapia regenerativa ni una cura de la artrosis.

Lo que buscamos es mejorar los síntomas:

  • dolor,
  • rigidez,
  • dificultad para caminar,
  • limitación para hacer deporte,
  • dificultad para subir y bajar escaleras,
  • menor calidad de vida.

Es perfectamente posible que una rodilla siga mostrando artrosis en una radiografía pero que el paciente tenga mucho menos dolor tras el tratamiento.

¿Cómo se realiza la infiltración?

El tratamiento se realiza mediante una única infiltración dentro de la articulación.

Se administran 6 ml de hidrogel de poliacrilamida al 2,5 %.

Es un procedimiento ambulatorio y el paciente puede marcharse a casa posteriormente.

Infiltración anestésico antes de Arthrosamid Gel.
Infiltración anestésico antes de Arthrosamid Gel.

¿Cuándo empieza a hacer efecto?

No debemos esperar necesariamente una mejoría inmediata.

El hidrogel necesita tiempo para distribuirse e integrarse progresivamente en la membrana sinovial.

Algunos pacientes empiezan a notar mejoría durante las primeras semanas.

En otros, la respuesta es más lenta y progresiva.

Por este motivo, no conviene valorar el resultado definitivo durante los primeros días después de la infiltración.

¿Cuánto dura el efecto?

Esta es una de las principales diferencias respecto a otras infiltraciones.

Los estudios iniciales mostraron una mejoría durante los primeros meses. Posteriormente se han publicado seguimientos más prolongados.

La evidencia disponible indica que, en una parte de los pacientes, la mejoría del dolor y de la función puede mantenerse durante varios años después de una única infiltración.

Existen ya datos publicados de seguimiento hasta cinco años.

Esto no significa que todos los pacientes permanezcan cinco años sin dolor.

La duración y la intensidad de la respuesta varían de una persona a otra.

¿Es mejor que el ácido hialurónico?

No podemos decir en la actualidad que sea claramente superior.

El principal ensayo clínico aleatorizado comparó el hidrogel de poliacrilamida con una infiltración de ácido hialurónico en pacientes con artrosis de rodilla.

Ambos tratamientos consiguieron mejoría del dolor.

El hidrogel demostró ser al menos tan eficaz como el ácido hialurónico durante el primer año.

La diferencia más interesante puede estar en la duración.

El ácido hialurónico se degrada y reabsorbe progresivamente, mientras que el hidrogel permanece integrado en la membrana sinovial.

Por ello, una de las principales áreas de investigación actuales es determinar si este tratamiento puede proporcionar un efecto más prolongado en determinados pacientes.

¿Qué pacientes pueden beneficiarse más?

La respuesta depende mucho de la correcta selección del paciente.

No todas las artrosis de rodilla son iguales.

Según los datos disponibles y la experiencia clínica, este tratamiento puede ser especialmente interesante en pacientes con:

  • artrosis leve o moderada;
  • dolor persistente a pesar del tratamiento conservador;
  • inflamación de la membrana sinovial;
  • derrame articular recurrente;
  • respuesta previa, aunque temporal, a infiltraciones;
  • pacientes que desean retrasar una intervención quirúrgica;
  • pacientes que por diferentes motivos no pueden someterse a una prótesis.

Los datos presentados hasta ahora sugieren especialmente buenos resultados en determinados pacientes con artrosis grados 2-3 y características inflamatorias.

¿Funciona en artrosis avanzada?

Puede utilizarse en determinados pacientes con artrosis avanzada, pero es fundamental establecer expectativas realistas.

Cuando existe:

  • desgaste muy importante,
  • deformidad de la rodilla,
  • pérdida importante de movilidad,
  • dolor continuo,
  • gran limitación funcional,

la prótesis de rodilla continúa siendo el tratamiento más eficaz cuando está correctamente indicada.

En pacientes con artrosis grave que no pueden operarse o no desean hacerlo, el objetivo del hidrogel puede ser diferente:

reducir suficientemente el dolor para hacerlo más tolerable y mejorar la calidad de vida.

No debemos presentar ninguna infiltración como sustituto de una prótesis cuando la indicación quirúrgica es clara.

¿Hay pacientes en los que puede funcionar peor?

Sí.

Uno de los factores que parece asociarse a una peor respuesta es que el principal origen del dolor se encuentre en el propio hueso situado debajo del cartílago.

En algunas resonancias magnéticas aparece un edema óseo importante.

En estos casos, aunque exista artrosis, el mecanismo principal del dolor puede ser diferente y el resultado del hidrogel puede ser menos predecible.

Esto explica por qué es importante valorar cada rodilla individualmente y no decidir una infiltración únicamente mirando una radiografía.

¿Qué porcentaje de pacientes mejora?

La mayoría de los estudios muestran que una proporción importante de los pacientes experimenta una mejoría clínicamente relevante.

También existen datos procedentes de práctica clínica habitual con porcentajes elevados de pacientes respondedores.

Sin embargo, ningún tratamiento funciona en el 100 % de los pacientes.

Algunas personas experimentan una gran mejoría, otras una mejoría moderada y otras pueden no obtener un beneficio significativo.

Por eso es importante realizar una buena selección del paciente antes del tratamiento.

¿Es seguro?

Los estudios publicados hasta el momento muestran un perfil de seguridad favorable.

Las molestias más frecuentes después de la infiltración son:

  • dolor transitorio,
  • inflamación temporal,
  • sensación de presión,
  • derrame articular durante los primeros días.

El material disponible con seguimiento prolongado no ha mostrado hasta ahora señales importantes de complicaciones graves atribuibles al hidrogel.

No obstante, existe una característica que debemos tener especialmente presente:

el material no se reabsorbe.

Por este motivo, la indicación debe ser correcta y la infiltración debe realizarse con estrictas medidas de asepsia.

¿Puede producir alergia?

Hasta el momento no se ha identificado una señal relevante de reacciones alérgicas relacionadas con este hidrogel en los estudios disponibles.

Antes del tratamiento, no obstante, deben revisarse siempre los antecedentes médicos y posibles contraindicaciones.

¿Puedo recibir el tratamiento si tengo líquido en la rodilla?

Depende de la causa del derrame.

Una pequeña cantidad de líquido asociada a inflamación por artrosis no necesariamente impide realizar el tratamiento.

De hecho, algunos datos sugieren que los pacientes con un componente inflamatorio pueden responder especialmente bien.

Sin embargo, una rodilla muy inflamada debe estudiarse antes de infiltrarla para descartar otras causas.

¿Puedo recibirlo si anteriormente me han infiltrado ácido hialurónico, PRP o corticoides?

En muchos casos sí.

Es importante conocer:

  • qué producto se infiltró,
  • cuándo se realizó,
  • cómo respondió la rodilla,
  • si existen todavía signos de inflamación.

Estos datos ayudan a decidir cuál es el momento adecuado para realizar un nuevo tratamiento.

¿Se puede repetir?

El hidrogel se ha desarrollado fundamentalmente como tratamiento mediante una única infiltración.

Al no degradarse como otras sustancias, no funciona siguiendo el mismo concepto que los tratamientos que deben repetirse periódicamente.

Si el dolor reaparece o el resultado no es suficiente, conviene volver a estudiar la rodilla antes de decidir una nueva intervención.

¿Podré ponerme una prótesis en el futuro?

Sí.

Haber recibido este tratamiento no impide que pueda realizarse una prótesis de rodilla posteriormente si la artrosis progresa.

Existen pacientes de los estudios clínicos que han necesitado una prótesis años después de la infiltración.

Por supuesto, el cirujano debe conocer siempre todos los tratamientos que se han realizado previamente en la articulación.

¿Puede evitar una prótesis de rodilla?

No sabemos actualmente si puede evitarla de forma definitiva.

Si el tratamiento proporciona varios años de mejoría, es evidente que en determinados pacientes puede retrasar la necesidad de cirugía.

Pero no existe evidencia suficiente para afirmar que cambie la evolución natural de la artrosis o que impida que en el futuro pueda ser necesaria una prótesis.

Hidrogel, ácido hialurónico o PRP: ¿cuál elegir?

Son tratamientos distintos.

  • Ácido hialurónico: Busca mejorar las propiedades del líquido articular y puede proporcionar una reducción temporal de los síntomas.
  • Plasma rico en plaquetas: Utiliza componentes obtenidos de la propia sangre del paciente para intentar modular determinados procesos biológicos relacionados con la artrosis.
  • Hidrogel de poliacrilamida: Es un material sintético biocompatible que no se reabsorbe y se integra progresivamente en la membrana sinovial.

La mejor opción depende de muchos factores:

  • edad,
  • grado de artrosis,
  • tipo de dolor,
  • inflamación,
  • características de la resonancia,
  • actividad física,
  • tratamientos realizados anteriormente,
  • expectativas del paciente.

Por tanto, no existe una infiltración que sea la mejor para todos los pacientes.

¿Cuál es la principal ventaja del hidrogel?

La principal ventaja potencial es conseguir un efecto prolongado mediante una sola infiltración.

Los estudios disponibles muestran:

  • reducción del dolor,
  • disminución de la rigidez,
  • mejoría funcional,
  • respuestas mantenidas durante varios años en una parte de los pacientes.

Los resultados son prometedores, pero todavía necesitamos continuar acumulando evidencia científica a largo plazo.

El objetivo del tratamiento es reducir el dolor y facilitar la recuperación de las actividades cotidianas.
El objetivo del tratamiento es reducir el dolor y facilitar la recuperación de las actividades cotidianas.

¿Es este tratamiento adecuado para mi rodilla?

Esta es la pregunta más importante.

La indicación no debe basarse exclusivamente en una radiografía.

Antes de decidir el tratamiento conviene valorar:

  • dónde está el dolor;
  • qué compartimento de la rodilla está afectado;
  • el grado de artrosis;
  • si existe inflamación;
  • si hay derrame;
  • si existen lesiones meniscales;
  • el estado del hueso;
  • tratamientos previos;
  • edad y nivel de actividad;
  • expectativas del paciente.

En la mayoría de los casos, una resonancia magnética puede aportar información adicional.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas infiltraciones necesito?

Habitualmente una única infiltración.

¿Regenera el cartílago?

No. Su objetivo es reducir el dolor y mejorar la función.

¿Cuándo empezaré a notar mejoría?

Puede aparecer de forma progresiva durante las primeras semanas o meses.

¿Cuánto puede durar?

Es variable. Existen estudios con pacientes que mantienen mejoría durante varios años y datos publicados de seguimiento hasta cinco años.

¿Es igual que el ácido hialurónico?

No. El ácido hialurónico se reabsorbe. El hidrogel permanece integrado en la membrana sinovial.

¿Es PRP?

No. No contiene sangre ni plaquetas.

¿Es una terapia con células madre?

No.

¿Puede evitar que me pongan una prótesis?

Puede permitir retrasar la cirugía en algunos pacientes, pero no está demostrado que evite definitivamente una prótesis.

¿Puedo operarme posteriormente?

Sí. El tratamiento no excluye una futura prótesis de rodilla.

¿Funciona en todos los pacientes?

No. La selección adecuada del paciente es fundamental.

¿Necesito una resonancia magnética?

Puede ser útil cuando necesitamos conocer mejor el origen del dolor o valorar el estado del hueso y otras estructuras de la rodilla.

Una nueva opción para tratar el dolor de la artrosis

El hidrogel de poliacrilamida representa una alternativa novedosa dentro del tratamiento no quirúrgico de la artrosis de rodilla.

Los datos disponibles indican que una única infiltración puede reducir el dolor y mejorar la función durante un periodo prolongado en pacientes correctamente seleccionados.

Pero es igualmente importante conocer sus límites.

No regenera el cartílago.

No cura la artrosis.

Y no sustituye a una prótesis cuando existe una artrosis avanzada con una indicación quirúrgica clara.

Su mayor utilidad está probablemente en integrarlo dentro de un tratamiento individualizado, seleccionando adecuadamente a los pacientes con mayores posibilidades de respuesta.

¿Tienes artrosis de rodilla y quieres saber qué tratamiento es más adecuado?

En Articular Replace valoramos cada caso de forma individual.

No todas las rodillas con artrosis necesitan el mismo tratamiento y no todos los pacientes son candidatos a la misma infiltración.

Durante la visita estudiamos:

el origen del dolor,

el grado de artrosis,

la presencia de inflamación,

los tratamientos realizados previamente,

las distintas alternativas disponibles.

A partir de esta valoración podemos decidir si el hidrogel de poliacrilamida, otra modalidad de infiltración o un tratamiento quirúrgico es la opción más adecuada.

Consultar si soy candidato al tratamiento

¿Soy candidata a la infiltración con Arthrosamid Gel?
¿Soy candidata a la infiltración con Arthrosamid Gel?

La indicación se decide de forma individual después de valorar el origen del dolor, el grado de artrosis y las alternativas disponibles.

Solicita una valoración especializada de tu rodilla y estudiaremos contigo las diferentes opciones de tratamiento.

Este artículo ofrece información general y no sustituye una valoración médica individual. Consulte con un profesional sanitario cualificado antes de tomar decisiones sobre su salud.

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